lunes, 21 de noviembre de 2011

Escrito en 1998 cuando tenía la edad suficiente para tener abuelo y ser poeta.

Nunca nadie estudió detenidamente
el olor del hocico del perrito
que se volvió viejo luego de 15 años.

Es una mezcla del olor a los lobos marinos
de Mar del Plata
y el olor que deja el abuelo
después de ir al baño.

El abuelo también se puso viejo
después de 15 años, porque antes
no meaba con ese olor.

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